
Sírniki clásicos de queso fresco
compartido por Кухня Nibblore
Tiernos por dentro y dorados por fuera, estos típicos pastelitos rusos de queso fresco son perfectos para el desayuno, el brunch o una merienda dulce. La cantidad moderada de harina mantiene el sabor lácteo, mientras que el breve reposo ayuda a que conserven la forma en la sartén. Para obtener la mejor textura, utiliza un queso fresco granulado, seco y con un 5–9 % de grasa. • Cuanto más seco esté el queso, menos harina necesitarás y más tierno quedará el interior. • No aumentes la cantidad de azúcar de la masa: el exceso la vuelve más líquida y hace que la superficie se queme antes. • Si la sartén es pequeña, cocina los sírniki en dos tandas y añade un poco más de aceite antes de la segunda. • Puedes refrigerar los sírniki ya formados durante 15 minutos para que sea más fácil darles la vuelta. • Puedes sustituir el azúcar vainillado por 1/2 cdta. de extracto de vainilla. • Puedes sustituir el aceite de girasol refinado por otro aceite neutro apto para freír. • En lugar de mermelada, sírvelos con frutos rojos frescos o miel. • Puedes sustituir el queso fresco granulado con un 5–9 % de grasa por ricota bien escurrida, aunque quizá necesites añadir entre 10 y 15 g más de harina. Guarda los sírniki fríos en un recipiente hermético en el frigorífico hasta 3 días, o congélalos separados con papel de horno hasta 1 mes. Recaliéntalos en una sartén seca y tapada, a fuego bajo, durante 2–3 minutos por cada lado; descongela primero los sírniki congelados en el frigorífico.
- Tiempo total
- 35 min
- Raciones
- 4
- Dificultad
- Para principiantes
Crea una cuenta gratis para guardar esta receta en tu propio recetario y encontrarla cuando sea hora de cocinar.
Guardar en mi recetario — gratisIngredientes
- 500 gqueso fresco granulado con un 5–9 % de grasa, seco y suelto
- 1 unidadhuevo grande
- 35 gazúcar
- 1 cdtaazúcar vainillado
- 1 pizcasal
- 60 gharina de trigo, más 30 g para dar forma
- 2 cdaaceite vegetal refinado, para freír
- 20 gmantequilla, para freír
- 120 gcrema agria, para servir
- 80 gmermelada, para servir
Instrucciones
- 1Si el queso está húmedo, envuélvelo en dos capas de gasa y escúrrelo muy bien. Pásalo por un colador fino sobre un bol grande o aplástalo a fondo con un tenedor para eliminar los grumos grandes.
- 2Añade el huevo, el azúcar, el azúcar vainillado y la sal. Mezcla con un tenedor hasta integrar, sin batir. Incorpora 60 g de harina y mezcla solo hasta obtener una masa blanda y ligeramente pegajosa. Déjala reposar 10 minutos a temperatura ambiente.
- 3Pon los 30 g de harina restantes en un plato. Divide la masa en 8 porciones iguales de unos 75 g. Con las manos húmedas, forma una bola con cada porción, pásala ligeramente por harina y aplánala hasta obtener un disco de unos 6 cm de diámetro y 2 cm de grosor. Sacude el exceso de harina.
- 4Calienta una sartén de 26–28 cm a fuego medio durante 2 minutos. Añade el aceite vegetal y la mantequilla; cuando esta se derrita y empiece a formar una ligera espuma, coloca los sírniki en una sola capa, dejando espacio entre ellos.
- 5Cocina los sírniki a fuego medio durante 3–4 minutos, hasta que la base tenga una costra dorada uniforme. Dales la vuelta con una espátula ancha, baja el fuego y tapa la sartén. Cocina otros 4–5 minutos, hasta que estén dorados, firmes en los bordes y completamente calientes en el centro.
- 6Pasa los sírniki a un plato y déjalos reposar 2 minutos. Sírvelos calientes con crema agria y mermelada.
