Albóndigas veganas de garbanzos en salsa de tomate
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Albóndigas veganas de garbanzos en salsa de tomate

compartido por Кухня Nibblore

Estas albóndigas de garbanzos quedan tiernas por dentro y doradas por fuera, con una salsa de tomate espesa de sabor intenso y ligeramente agridulce. Los copos de avena ligan la masa sin necesidad de huevo, mientras que el horneado previo ayuda a que mantengan la forma al cocinarlas en la salsa. Sírvelas con pasta, arroz, cuscús o un buen pan crujiente. • Seca especialmente bien los garbanzos: el exceso de agua vuelve pegajosa la mezcla y deja las albóndigas demasiado blandas. • No tritures la mezcla hasta convertirla en un puré liso. Los pequeños trozos de garbanzo aportan una textura más firme y agradable. • Añade las albóndigas a la salsa solo después de hornearlas y no las remuevas con una cuchara; mueve suavemente la sartén para cubrirlas de manera uniforme. • Puedes sustituir el perejil por la misma cantidad de cilantro o albahaca fresca. • Puedes cambiar el pimentón ahumado por pimentón dulce y añadir una pizca de chile molido para aportar un toque picante. • Si no tienes procesador de alimentos, aplasta los garbanzos con un pasapurés o tenedor y pica muy finos la cebolla, el ajo y el perejil. • Puedes sustituir los copos de avena por 55 g de pan rallado, ajustando la consistencia de la mezcla con agua. Guarda las albóndigas con la salsa en un recipiente hermético en el frigorífico hasta 4 días. Recalienta tapado a fuego bajo durante 8–10 minutos, añadiendo un poco de agua, o calienta por raciones en el microondas. Para congelar, deja enfriar el plato por completo y consérvalo hasta 2 meses; descongélalo durante la noche en el frigorífico y recalienta con cuidado, sin remover demasiado las albóndigas.

Tiempo total
65 min
Raciones
4
Dificultad
Intermedio

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Ingredientes

  • 480 ggarbanzos cocidos o en conserva, enjuagados y muy bien escurridos
  • 70 gcopos de avena de cocción rápida
  • 1cebolla pequeña, cortada en trozos grandes
  • 2 dientesajo, cortado en trozos grandes
  • 15 gperejil fresco, hojas y tallos tiernos
  • 2 cdaaceite de oliva
  • 1 cdatomate concentrado
  • 1 cdtapimentón ahumado molido
  • 1 cdtaorégano seco
  • ½ cdtacomino molido
  • ¾ cdtasal fina
  • ¼ cdtapimienta negra molida
  • 2–3 cdaagua fría
  • 1 cdaaceite de oliva, para la salsa
  • 1cebolla pequeña, picada fina
  • 2 dientesajo, picado
  • 2 cdatomate concentrado, para la salsa
  • 800 gtomate triturado en conserva
  • 120 mlagua
  • 1 cdtaorégano seco, para la salsa
  • ½ cdtapimentón ahumado molido, para la salsa
  • ½ cdtaazúcar
  • ½ cdtasal fina, para la salsa
  • ¼ cdtapimienta negra molida, para la salsa
  • 10 galbahaca fresca, hojas para servir

Instrucciones

  1. 1Precalienta el horno a 220 °C, con calor arriba y abajo. Forra una bandeja de horno grande con papel vegetal y úntalo ligeramente con parte del aceite de oliva reservado para las albóndigas.
  2. 2Tritura los copos de avena en un procesador de alimentos hasta obtener una harina gruesa. Añade los garbanzos, la cebolla y el ajo cortados en trozos grandes, el perejil, el tomate concentrado, el pimentón ahumado, el orégano, el comino, la sal y la pimienta negra. Incorpora el aceite de oliva restante y tritura a intervalos cortos hasta que la mezcla empiece a compactarse, pero aún conserve pequeños trozos de garbanzo.
  3. 3Añade 2 cucharadas de agua fría y vuelve a triturar con unas pocas pulsaciones. Aprieta una cucharada de la mezcla en la palma de la mano: debe mantener la forma sin quedar húmeda ni desmenuzarse. Si hace falta, agrega 1 cucharada más de agua. Deja reposar la mezcla durante 10 minutos para que la avena absorba la humedad.
  4. 4Con las manos ligeramente humedecidas, forma 16 albóndigas compactas de unos 4 cm de diámetro y colócalas separadas sobre la bandeja preparada. Hornéalas durante 18–20 minutos, dándoles la vuelta con una espátula a los 12 minutos; deben quedar doradas y firmes por fuera.
  5. 5Mientras se hornean las albóndigas, calienta 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén amplia de 28 cm a fuego medio. Añade la cebolla picada fina y cocínala durante 5–6 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierna y ligeramente dorada.
  6. 6Añade el ajo picado y cocínalo durante 30 segundos. Incorpora 2 cucharadas de tomate concentrado y sofríelo durante 1 minuto, hasta que se oscurezca ligeramente. Agrega el tomate triturado, 120 ml de agua, el orégano, el pimentón ahumado, el azúcar, la sal y la pimienta negra.
  7. 7Lleva la salsa a un hervor suave, baja el fuego y cocínala destapada durante 12–15 minutos, removiendo de vez en cuando. Debe espesarse un poco, pero seguir lo bastante fluida para cubrir las albóndigas; si queda demasiado espesa, añade 2–3 cucharadas de agua.
  8. 8Pasa las albóndigas horneadas a la salsa y distribúyelas en una sola capa. Báñalas suavemente con la salsa, tapa la sartén y cocínalas a fuego bajo durante 5 minutos sin remover. Retira del fuego, déjalas reposar tapadas otros 3 minutos y sírvelas con la albahaca fresca.
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