
Gratén dauphinois tradicional, tierno y cremoso
compartido por Nibblore Cuisine
Este gratén dauphinois tradicional combina finas rodajas de patata con nata y leche aromatizadas con ajo y nuez moscada, sin queso ni huevo. La cocción lenta permite que el almidón espese la crema, dejando un interior tierno y una superficie bien dorada. Sírvelo como guarnición de carnes asadas o junto a una ensalada completa. • Elige patatas con suficiente almidón, como Monalisa, Agata o Marabel; las variedades muy céreas absorben peor la nata. • Una mandolina garantiza una cocción uniforme, pero utiliza siempre el protector de seguridad. • El líquido debe hervir apenas durante la precocción: una ebullición intensa puede hacer que la nata se corte. • Para conseguir una superficie más dorada, gratina durante 1 a 2 minutos, vigilando en todo momento. • Sustituye la leche entera por leche semidesnatada para obtener un resultado algo más ligero, sin cambiar la cantidad. • Si no tienes nata líquida para montar, usa 300 ml de nata espesa entera aligerada con 100 ml adicionales de leche. • Puedes omitir la nuez moscada o sustituirla por una pizca de pimienta blanca. Conserva el gratén ya frío y bien tapado hasta 3 días en el frigorífico. Recaliéntalo a 160 °C durante 20 a 25 minutos, cubierto con papel de aluminio, y destápalo durante los últimos 5 minutos. Puedes congelarlo en porciones hasta 1 mes; descongélalas durante una noche en el frigorífico antes de recalentarlas, teniendo en cuenta que la textura quedará algo menos cremosa.
- Tiempo total
- 100 min
- Raciones
- 6
- Dificultad
- Intermedio
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Guardar recetaIngredientes
- 1.2 kgpatatas de carne firme o para todo uso, de tamaño uniforme
- 1 dienteajo, pelado y cortado por la mitad
- 15 gmantequilla sin sal, ablandada
- 400 mlnata líquida para montar
- 300 mlleche entera
- 1 ¼ cdtasal fina
- ¼ cdtapimienta negra recién molida
- 1 pizcanuez moscada recién rallada
Instrucciones
- 1Precalienta el horno a 170 °C con calor arriba y abajo, o a 160 °C con ventilador. Frota el interior de una fuente de horno de unos 30 × 20 cm con las mitades del diente de ajo y úntala con 10 g de mantequilla.
- 2Vierte la nata y la leche en una cazuela suficientemente amplia. Añade la sal, la pimienta, la nuez moscada y el diente de ajo usado para frotar la fuente. Calienta a fuego suave durante 5 minutos sin dejar que hierva y retira el ajo.
- 3Pela las patatas. Con una mandolina o un cuchillo bien afilado, córtalas en rodajas uniformes de 2 a 3 mm. No las enjuagues: su almidón es necesario para espesar la salsa.
- 4Incorpora las rodajas al preparado caliente de leche y nata. Precocínalas a fuego medio-bajo durante 8 a 10 minutos, removiendo con cuidado con una espátula para que no se peguen. Retíralas del fuego cuando el líquido cubra ligeramente la espátula y las rodajas empiecen apenas a ablandarse.
- 5Pasa las patatas a la fuente y distribúyelas en capas uniformes. Vierte por encima todo el líquido restante y presiona ligeramente con el dorso de una cuchara para que la mayoría de las rodajas quede sumergida. Reparte los 5 g de mantequilla restantes sobre la superficie en pequeños trocitos.
- 6Hornea a media altura durante 55 a 65 minutos. El gratén estará listo cuando presente un dorado uniforme, la crema burbujee suavemente por los bordes y la punta de un cuchillo atraviese el centro sin resistencia. Si la superficie se dora demasiado rápido, cúbrela sin apretar con papel de aluminio durante el resto de la cocción.
- 7Deja reposar el gratén fuera del horno durante 15 minutos antes de servir. Este reposo permite que la salsa termine de espesar y que las porciones mantengan mejor la forma.
