Semmelknödel clásicos con perejil
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Semmelknödel clásicos con perejil

compartido por Nibblore Deutsch

Estas tradicionales albóndigas alemanas de pan quedan esponjosas por dentro, sabrosas y firmes al cocer. El pan del día anterior absorbe mejor la leche caliente, mientras que la cebolla pochada y el perejil aportan su sabor característico. Son una guarnición perfecta para carnes asadas, estofados o setas en salsa cremosa. • Los panecillos del día anterior aportan la mejor textura; si están recién hechos, la masa puede quedar pegajosa. • No cuezas las albóndigas en agua hirviendo a borbotones, ya que podrían romperse. • Una albóndiga de prueba permite comprobar si la masa liga bien antes de cocer toda la tanda. • No amases con fuerza: una mezcla manipulada con suavidad produce albóndigas más esponjosas. • Puedes sustituir el perejil de hoja lisa por la misma cantidad de perejil rizado. • La leche entera se puede cambiar por leche semidesnatada o desnatada, aunque las albóndigas quedarán algo menos sabrosas. • Puedes usar pan blanco o baguette del día anterior en lugar de panecillos, siempre que la miga esté seca. Deja enfriar por completo los Semmelknödel cocidos y guárdalos en un recipiente hermético en el frigorífico hasta 3 días. Para recalentarlos, cocínalos al vapor durante 8–10 minutos o córtalos en rodajas y dóralos en mantequilla. También se pueden congelar hasta 3 meses; descongélalos durante la noche en el frigorífico y después caliéntalos al vapor.

Tiempo total
55 min
Raciones
4
Dificultad
Intermedio

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Ingredientes

  • 300 gpanecillos del día anterior, cortados en dados de 1 cm
  • 250 mlleche entera
  • 1 cdamantequilla
  • 1cebolla, picada fina
  • 3 cdaperejil fresco de hoja lisa, picado fino
  • 2huevos, tamaño M
  • 1 cdtasal
  • ¼ cdtapimienta negra, recién molida
  • ¼ cdtanuez moscada, recién rallada
  • 1–2 cdapan rallado, solo si fuera necesario

Instrucciones

  1. 1Pon los dados de pan en un bol grande. Calienta la leche en un cazo hasta unos 70 °C, cuando desprenda bastante vapor pero sin llegar a hervir. Viértela de manera uniforme sobre el pan, tapa el bol y deja reposar la mezcla durante 15 minutos para que se hidrate.
  2. 2Mientras tanto, derrite la mantequilla en una sartén pequeña a fuego medio. Pocha la cebolla durante 5–6 minutos, hasta que esté tierna y translúcida, sin dejar que se dore. Incorpora el perejil, cocina 30 segundos más y retira la sartén del fuego.
  3. 3Mezcla con cuidado el pan hidratado usando las manos y deshaz los trozos grandes que aún estén secos. Añade la mezcla de cebolla y perejil, los huevos, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Con las manos húmedas, mezcla solo hasta obtener una masa blanda y uniforme; después, déjala reposar 5 minutos.
  4. 4Forma una pequeña albóndiga de prueba. Si la masa no se mantiene unida, incorpora primero 1 cda de pan rallado y espera otros 3 minutos; añade la segunda cucharada únicamente si la mezcla sigue estando demasiado húmeda.
  5. 5Calienta abundante agua ligeramente salada en una olla ancha hasta justo por debajo del punto de ebullición. Con las manos humedecidas, forma 8 albóndigas iguales y bien compactadas, de unos 5 cm de diámetro.
  6. 6Introduce con cuidado las albóndigas en el agua a unos 90–95 °C. Regula el fuego para que el agua se mantenga muy caliente, pero sin hervir a borbotones. Cuece los Semmelknödel durante 18–20 minutos, hasta que floten y se noten elásticos al presionarlos suavemente.
  7. 7Retira los Semmelknödel con una espumadera, déjalos escurrir durante 1–2 minutos y sírvelos calientes.
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