
Tortitas crujientes de patata veganas sin huevo
compartido por Кухня Nibblore
Estas tortitas de patata quedan doradas y crujientes por fuera, pero tiernas por dentro, sin necesidad de huevo ni lácteos. El almidón de patata ayuda a ligar la mezcla y escurrirla muy bien evita que se ablande durante la fritura. Sírvelas recién hechas como plato principal, acompañadas de crema agria vegetal o salsa de setas. • Utiliza patatas harinosas con un contenido alto de almidón; las patatas nuevas o de textura cerosa producen tortitas menos crujientes. • No dejes reposar mucho tiempo la mezcla rallada: la sal extrae humedad, así que empieza a freír justo después de mezclarla. • Mantén el fuego a intensidad media: si está demasiado bajo, las tortitas absorberán aceite; si está demasiado alto, se quemarán antes de cocinarse por dentro. • Puedes sustituir el almidón de patata por la misma cantidad de maicena. • Puedes sustituir la cebolla por 80 g de chalota para conseguir un sabor más suave. • Puedes sustituir el aceite de girasol por aceite de colza refinado u otro aceite neutro con un punto de humo alto. • Puedes sustituir la crema agria vegetal por yogur vegetal natural sin azúcar mezclado con una pizca de sal. Estas tortitas están mejor recién hechas. Guarda las sobras en un recipiente cerrado en el frigorífico durante un máximo de 3 días o congélalas, separadas con papel de horno, hasta 1 mes. Recaliéntalas sin descongelar sobre una rejilla en el horno a 200 °C: 8–10 minutos si están refrigeradas y 15–18 minutos si están congeladas; el microondas ablandará la superficie crujiente.
- Tiempo total
- 45 min
- Raciones
- 4
- Dificultad
- Para principiantes
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- 1 kgpatatas harinosas, peladas
- 120 gcebolla, pelada
- 2 cdaalmidón de patata
- 1 cdtasal fina
- ¼ cdtapimienta negra molida
- 100 mlaceite de girasol refinado, para freír
- 150 gcrema agria vegetal, para servir
- 10 geneldo fresco, finamente picado
Instrucciones
- 1Ralla finamente las patatas y la cebolla sobre un bol grande, alternándolas para que el jugo de la cebolla ayude a retrasar la oxidación de la patata.
- 2Pasa la mezcla a un paño de cocina limpio y exprímela con fuerza sobre un bol. Deja reposar el líquido recogido durante 5 minutos; después, vierte con cuidado la parte líquida superior y conserva el sedimento blanco de almidón del fondo.
- 3Devuelve la patata y la cebolla escurridas al bol con el almidón sedimentado. Añade el almidón de patata, la sal y la pimienta negra, y mezcla muy bien. La masa debe mantenerse sobre la cuchara; si suelta mucho líquido, vuelve a escurrirla.
- 4Precalienta el horno a 100 °C y coloca dentro una bandeja con una rejilla encima para mantener calientes y crujientes las tortitas ya cocinadas.
- 5Vierte en una sartén pesada de 26–28 cm una capa de aceite de girasol de unos 3 mm y caliéntala a fuego medio durante 2–3 minutos. El aceite estará listo cuando una pizca de la mezcla de patata empiece a chisporrotear enérgicamente de inmediato.
- 6Pon en la sartén unas 2 cucharadas de mezcla por cada tortita y aplánalas hasta dejarlas con un grosor aproximado de 7 mm. Sin llenar demasiado la sartén, fríelas en tandas de 3–4 unidades durante 3–4 minutos por el primer lado, hasta que estén bien doradas.
- 7Dales la vuelta con una espátula fina y fríelas otros 2–3 minutos, hasta que el segundo lado se dore y el interior esté tierno. Remueve la mezcla de patata entre tandas y añade más aceite cuando sea necesario.
- 8Pasa las tortitas terminadas a la rejilla del horno caliente sin amontonarlas. Sírvelas de inmediato con la crema agria vegetal y el eneldo.
