
Churros caseros fáciles y crujientes con azúcar y canela
compartido por Nibblore Español
Estos churros quedan dorados por fuera, tiernos por dentro y cubiertos con una capa aromática de azúcar y canela. Una masa escaldada firme ayuda a conservar los surcos y evita que absorban demasiado aceite. Son ideales para una merienda recién hechos, solos o acompañados de chocolate caliente. • Usa una manga gruesa, preferiblemente de tela plastificada o silicona; la masa es demasiado firme para una manga desechable fina. • Controla la temperatura del aceite: si baja de 170 °C, los churros absorben grasa; si supera 190 °C, se doran antes de cocinarse por dentro. • No hagas churros excesivamente gruesos ni los frías con una abertura lisa, ya que el centro puede quedar pastoso mientras el exterior se endurece. • Si aparecen bolsas de aire al formar las tiras, detén la presión y compacta de nuevo la masa dentro de la manga antes de continuar. • Sustituye la mantequilla por 25 g de aceite de girasol para preparar la masa sin lácteos. • Puedes usar aceite de oliva suave en lugar de aceite de girasol, aunque aportará un sabor más marcado. • Para un recubrimiento sin canela, omítela y mezcla el azúcar con 1 cucharadita de ralladura fina de naranja. Los churros están en su mejor punto recién fritos. Guarda las sobras, ya frías y sin tapar hasta que pierdan el vapor, en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 1 día; recaliéntalas sobre una rejilla en horno precalentado a 200 °C durante 5-7 minutos. También pueden congelarse hasta 1 mes y recalentarse directamente desde congelados a 200 °C durante 9-11 minutos; no se recomienda refrigerarlos ni calentarlos en microondas.
- Tiempo total
- 45 min
- Raciones
- 6
- Dificultad
- Intermedio
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Guardar recetaIngredientes
- 100 gazúcar blanco
- 1 ½ cdtacanela molida
- 250 mlagua
- 30 gmantequilla sin sal
- 1 cdaazúcar blanco
- ½ cdtasal fina
- 150 gharina de trigo común
- 750 mlaceite de girasol, para freír
Instrucciones
- 1Mezcla en un plato amplio los 100 g de azúcar y la canela. Coloca una rejilla sobre una bandeja y prepara una manga pastelera resistente con una boquilla grande de estrella cerrada de 10-12 mm; no uses una boquilla lisa, pues los surcos favorecen una fritura uniforme.
- 2Pon el agua, la mantequilla, 1 cucharada de azúcar y la sal en una cacerola mediana de fondo grueso. Calienta a fuego medio-alto hasta que la mantequilla se derrita y el líquido alcance un hervor vivo, aproximadamente 3-4 minutos.
- 3Retira momentáneamente la cacerola del fuego, agrega toda la harina de una vez y mezcla enérgicamente con una cuchara de madera hasta que no queden zonas secas. Devuelve la cacerola a fuego medio-bajo y remueve durante 2-3 minutos, aplastando y doblando la masa, hasta obtener una bola lisa que se separe de las paredes y deje una película fina en el fondo.
- 4Pasa la masa a un bol y extiéndela contra las paredes. Déjala enfriar 5 minutos, hasta que siga caliente pero pueda tocarse brevemente. Introduce la masa en la manga en dos tandas y elimina las bolsas de aire presionándola hacia la boquilla.
- 5Vierte el aceite en una cacerola pesada de 20-22 cm; debe alcanzar una profundidad mínima de 4 cm. Caliéntalo a fuego medio hasta 180 °C, comprobando la temperatura con un termómetro de cocina. Ten preparadas unas tijeras limpias y ligeramente aceitadas.
- 6Sostén la manga a unos 3 cm sobre el aceite y forma 3 o 4 tiras de 10-12 cm, cortando cada una con las tijeras. Fríelas sin amontonar durante 3-4 minutos, girándolas varias veces, hasta que estén bien doradas, rígidas por fuera y hayan dejado de soltar burbujas intensas. Mantén el aceite entre 175 y 185 °C durante toda la fritura.
- 7Retira los churros con una espumadera y déjalos escurrir sobre la rejilla durante 30 segundos. Pásalos todavía calientes por el azúcar con canela hasta cubrirlos por completo. Repite con el resto de la masa, dejando que el aceite vuelva a 180 °C entre tandas, y sirve los churros de inmediato.
