
Chebureki veganos de patata y champiñones
compartido por Кухня Nibblore
Estos chebureki veganos tienen una masa fina, crujiente y llena de burbujas, con un relleno jugoso de patata, champiñones y cebolla dorada. El agua casi hirviendo aporta elasticidad a la masa, mientras que un poco del agua de cocción de la patata mantiene el relleno unido y cremoso. Sírvelos recién fritos como plato principal contundente. • El relleno debe estar completamente frío: la patata caliente ablanda la masa y dificulta cerrar bien los bordes. • No uses demasiada harina al estirar la masa, ya que el exceso se quema en el aceite. Retira la harina superficial de cada cheburek antes de freírlo. • Si no tienes termómetro, introduce un trocito de masa en el aceite: a la temperatura correcta aparecerán enseguida burbujas activas a su alrededor, pero el aceite no debe humear. • Para que queden especialmente crujientes, deja los chebureki sobre una rejilla, sin apilarlos ni cubrirlos. • Puedes sustituir los champiñones por la misma cantidad de setas de ostra, picando finamente los tallos más firmes. • En lugar de eneldo, utiliza perejil o una mezcla de perejil y cebolleta. • Puedes sustituir el pimentón ahumado por pimentón dulce o prescindir de él. • Para intensificar el sabor a setas, sustituye 50 g de champiñones por setas silvestres secas, rehidratadas y picadas finas. Guarda los chebureki ya fríos en un recipiente cerrado en el frigorífico durante un máximo de 3 días. Recaliéntalos sobre una rejilla en el horno a 200 °C durante 8–10 minutos, o en una sartén seca con la tapa entreabierta durante 3–4 minutos por cada lado. Los chebureki crudos ya formados se pueden congelar primero sobre una bandeja y después guardar en una bolsa hasta 1 mes; fríelos sin descongelar a 165–170 °C durante 4–5 minutos por cada lado.
- Tiempo total
- 75 min
- Raciones
- 8
- Dificultad
- Intermedio
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- 500 gharina de trigo
- 300 mlagua, casi hirviendo
- 1 cdtasal
- 1 cdaaceite vegetal refinado, para la masa
- 400 gpatatas, peladas y cortadas en trozos
- 300 gchampiñones, picados finos
- 180 gcebolla, picada fina
- 2 cdaaceite vegetal refinado, para el relleno
- ¾ cdtasal, para el relleno
- ½ cdtapimienta negra molida
- ½ cdtapimentón ahumado
- 2 cdaeneldo, picado fino
- 700 mlaceite vegetal refinado, para freír
Instrucciones
- 1Mezcla en un bol grande 450 g de harina con 1 cucharadita de sal. Vierte 300 ml de agua casi hirviendo y 1 cucharada de aceite vegetal mientras remueves con una cuchara de madera. Cuando la masa esté templada, amásala con las manos durante 7–8 minutos, incorporando poco a poco los 50 g de harina restantes, hasta que quede lisa, elástica y apenas pegajosa. Cúbrela con un bol y déjala reposar 30 minutos a temperatura ambiente.
- 2Pon las patatas en una olla y cúbrelas con agua fría hasta que queden sumergidas 2 cm. Lleva a ebullición, añade una cantidad moderada de sal y cuece a fuego medio durante 12–15 minutos, hasta que estén completamente tiernas. Antes de escurrirlas, reserva 60 ml del agua de cocción y después tritura las patatas hasta obtener un puré sin grumos.
- 3Calienta 2 cucharadas de aceite vegetal en una sartén amplia de 28 cm a fuego medio. Sofríe la cebolla durante 5–6 minutos, hasta que esté tierna y dorada por los bordes. Añade los champiñones, sube a fuego medio-alto y cocínalos durante 8–10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que se evapore por completo el líquido que suelten y empiecen a dorarse.
- 4Mezcla el puré de patata aún caliente con los champiñones y la cebolla. Incorpora 3/4 de cucharadita de sal, la pimienta negra, el pimentón ahumado, el eneldo y entre 30 y 60 ml del agua de cocción reservada: el relleno debe quedar jugoso y maleable, pero no líquido. Extiéndelo en una capa fina sobre un plato o una bandeja y déjalo enfriar por completo durante unos 15 minutos.
- 5Divide la masa reposada en 8 porciones iguales y forma bolas. Mantenlas cubiertas para evitar que se resequen. Sobre una superficie ligeramente enharinada, estira una bola hasta formar un círculo de 21–22 cm de diámetro y unos 2 mm de grosor.
- 6Coloca entre 100 y 110 g del relleno frío sobre una mitad del círculo, dejando libre un borde de 2 cm. Dobla encima la otra mitad de la masa, expulsa con cuidado el aire alrededor del relleno y presiona firmemente los bordes para sellarlos. Recorta el borde con un platillo o un cuchillo y vuelve a sellarlo con las púas de un tenedor. Forma del mismo modo los demás chebureki, separándolos con papel de horno y sin apilarlos.
- 7Vierte el aceite para freír en una sartén honda y pesada de 28–30 cm, hasta alcanzar una profundidad de 2–2,5 cm, y caliéntalo a 175–180 °C. Introduce con cuidado uno o dos chebureki cada vez, sin llenar demasiado la sartén. Fríelos durante 2–3 minutos por cada lado, hasta que estén uniformemente dorados y cubiertos de burbujas, manteniendo el aceite a no menos de 170 °C.
- 8Retira los chebureki con unas pinzas y colócalos sobre una rejilla puesta encima de una bandeja. Déjalos escurrir durante 2–3 minutos para eliminar el exceso de aceite. Sírvelos calientes y deja que el relleno se temple un poco antes del primer bocado.
